
Se trata de una de las hermandades más antiguas de la Semana Santa cacereña y está integrada, en la actualidad, por 760 hermanos. Su procesión del Jueves Santo desde San Mateo -donde está su sede canónica- es una de las más seguidas de la ciudad. Cinco pasos integran su desfile: la Oración en el Huerto, el Beso de Judas, la Flagelación, el Cristo de la Salud y de la Expiración y la Dolorosa de la Cruz.
Los estatutos fundacionales de esta cofradía datan del año 1521 y se conservan en el Archivo Diocesano. El documento es un pergamino vitelado (de piel de vaca) y está considerado una auténtica joya documental, la más destacada de todos los fondos que se guardan en el Seminario. No obstante, existen unas ordenanzas previas a estos estatutos, fechadas en 1470, según recoge Manuel Pedro Floriano en el libro titulado 'Historia y vivencias de una cofradía cacereña', dedicado a la hermandad de la Vera Cruz.